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Miércoles, 20 de julio de 2005


Colores

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No puedo por menos que sonreír al recordar los distintos colores que me han pintado desde ayer tarde (para mí también es ayer).
Has conseguido sorprenderme.
¿Dices que te describa esa sorpresa?....
Al igual que su portadora, ha pasado por diferentes colores, por diferentes texturas.
Vi aparecer tus líneas y no me di cuenta de su llegada por una vía no habitual.
En pocos segundos fui consciente de que, en un determinado momento, habías unido dos personas. Me invadió la perplejidad.
Durante unos segundos más, no hubo reacción y cuando apareció, fue mi inconsciente quien la motivó.
Poco a poco apareció una sonrisa, que a medida que iba naciendo, a medida que se iba extendiendo, se hacía más y más tierna y más y más honda.
Todos en nuestro interior guardamos diferentes "yo", como alguien dijo, "el yo es un movimiento en el gentío".
Unos son más visibles, compartidos, mientras otros son profundamente nuestros, no visibles, sólo sentidos.
La sonrisa vive al comprender que has sabido ver (no me equivoqué).
Has pintado una vista más completa. Conoces dos de ellos, que unidos abren una nueva puerta, un nuevo paraje en esta isla, ¿lo ves?.....
¿Ves donde hemos llegado?....
Mírame a los ojos porque aquí y ahora puedes ver más allá de lo que nadie adivina.


Escrito por ainhn El 07/20 a las 12:58
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Me expreso así hoy.


Comentario de Equis el el 07/20 a las 19:42

Tus colores musicales me causaron el mismo efecto que te causó encontrarte con la carta que compartes: Una puerta que se abre al pasado. El esplendor del Rey Carmesí. Sólo faltaría poner en la isla cadencia y cascada...
Los colores musicales míos fueron tormenta en la isla. No sé en qué se inspiró Mozart, pero yo sentí que expresaba nuestra isla cubierta de nubes y la lluvia.
Necesitaba silencio.
Este medio me hace sentir en una vitrina y necesitaba resolver qué hacer. No lo logré.
Sin embargo en la noche soñé con dos mujeres que se peleaban, llamémoslas Eva y María. María, muy formal, respetuosa, cuidando que no se le desacomodara el peinado, perdía la batalla. María no permitiría que en medio de la pelea su falda se moviera revelando las bragas, ¡qué horror!
El tema es que María dijo basta y se transformó en un animal salvaje. Literal y concretamente pisoteó la cabeza de Eva. La mató, digamos.
Claro, esto me lleva a pensar que mujer busca uno, o qué hombre busca la contraparte.
Y Mozart, casualmente elegido, recordé en la noche que habla de eso en su Flauta Mágica. El príncipe buscando a la princesa, Papageno a Papagena. ¿Qué busca uno?
Quién es esa salvaje que mató a su rival? Me recordaba a Kundry, y por lo tanto a Parsifal.
Uno vive inmerso en un mito, que alcanza patética realidad. El drama interior, la búsqueda de la unión del ánima y el ánimus. A quién buscas, Guinevere? al rey o a Arturo?.
Fue una noche de mal dormir, de reflexionar, de alcanzarte. Pero me llevas ventaja ya, mucha, me conoces de muchas formas más que yo. Hay un mundo que ninguno de nosotros va a poner en esta vitrina. Al menos yo ya siento que hay más en la trastienda de lo que entraría aquí.


Comentario de Equis el el 07/22 a las 17:45

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