Archivado en: General
"La experiencia es la que nos lleva al miedo".
¡Que cierto es eso!
¿Recuerdas cuando eras niño? ¿Recuerdas cuando nada te suscitaba sospechas? ¿Cuando todo era verdad? ¿Cuando todo era puro? ¿Cuándo aún no sabías que significaba "intereses bastardos"?
Yo si lo recuerdo, y lo añoro. Añoro la confianza, la seguridad, la tranquilidad que esto reportaba. También recuerdo que esto hacía que viviéramos nuestras experiencias de una forma intensa, sin recatos, sin retenes...... hacía que aún sin ser conscientes de ello, supiéramos que no se puede vivir de las experiencias ajenas, sin entregarse.
El fondo de mi alma sabe, que existe un lugar, nuestra isla, en el que los dos podemos soñar juntos. Una isla donde la realidad no es más grande que una cabeza de alfiler, en él que ambos podremos mostrarnos sin reservas
Por eso, en esta isla, quiero estar con el corazón abierto para poder dar y recibir, para poder recostarme junto a ti y no temer que podamos dañarnos.
Nos hemos encontrado, hemos conseguido lo más difícil, y por ello, porque hemos llegado hasta aquí, debemos huir de la generalidad, de los corazones cerrados, del temor a los sufrimientos, del miedo a la inocencia.
Es el lugar y el tiempo de dejar de apretar los puños, de dejarse sobornar por lo real, de dejarse de reservas, de tener en cuenta que nuestros secretos más oscuros, son siempre más pequeños de lo que pensamos, de resistirnos a refugiarnos en la seguridad de la mentira; es el tiempo de entregarse sin reservas.
Hoy, sentada en la mecedora junto a ti, cierro los ojos confiada y cojo tu mano con la mía, para que no desaparezcas en la noche, para que no me dejes en el vacío. Hoy solo quiero acariciarme contigo, que soñemos en algo que acaba de empezar. De carta en carta, me doy cuenta de que esto está en sus inicios, aunque tal vez, aunque lleváramos años con ello, me seguiría pareciendo que acabamos de empezar.
“Hoy solo quiero acariciarme contigo, que soñemos en algo que acaba de empezar”...
Ayer me sentí muy pleno por esta experiencia “sólo para locos”, cuya entrada “cuesta la razón”. No se puede recrear esta isla dejando que la mente intervenga, ella preguntará si del otro lado hay alguien que lleva ya una tonelada de cocaína en la sangre, es conocida como la viuda negra, tiene 15 años, kilos, 90 años, kilos, va a exigir pronto un número de tarjeta de crédito, un anillo de bodas, un trozo del meñique como prueba de supervivencia.
Uno no puede dejar a la mente intervenir con sus residuos de mecoño, para que contamine el alma. ¿Es que entonces esto es un encuentro de almas? ¿Sólo así puedo imaginarte?
Pobre hombre material, sujeto a las leyes y las urgencias de la carne, cómo haré. Cómo se le escribe a un alma, qué se le dice ¿se corteja a un alma?
Si, ya sé que tengo la libertad de revestirte de la materia de mis sueños. Darte un cuerpo de ilusiones bordado con hilos de oro, primorosamente creado para la devoción enamorada.
Puedo imaginar que tu mejilla es de pétalos blancos de rosa, que cuando una lágrima cae, su belleza rojiza contrasta en la lividez del rostro... Crearte, re-crearte.
Es tan placentero acariciar un pétalo... o establecer un pacto de sangre al besar una lágrima.
Decididamente, más allá de toda cordura y de toda razón, mujer de rostro níveo, eres un hallazgo tan valioso como la lámpara de Aladino. Puedo atesorarte así, sólo dedicarte caricias suaves, evitar que como otras veces, su contenido al revelarse ante mí, sea el de la caja de Pandora, y no el genio mágico que añoro, el que transforma la vida en bienaventuranza: el amor.
Comentario de Equis el el 07/12 a las 16:41